Historia

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arrow2 La unión hace la fuerza
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arrow2 El tiempo de los vaivenes: solidaridad de la comunidad platense
arrow2 El Centenario dio un nuevo impulso
arrow2 Innovaciones tecnológicas y eventos científicos de los últimos veinticinco años


Y no fue una charla más
Leer la primer acta da sensación de espontaneidad. Que esos hombres se reunían al fin de sus tareas en una ciudad que no era aún tal y que charlaban sobre su Patria lejana y la que comenzaban a pensar. Y a construir porque se intuye que ya estaba en sus espirítus quedarse, poblando ese horizonte que empezaba a cortarse por edificaciones impropias de esa pampa inabarcable.

Y en algún momento alguien tiró la idea en esa confitería de la calle 3 y 43. Dicen que fue Tomás Murray, un apellido que da cuenta de otra emigración anterior, quizás de Escocia. Dijo que dado el progreso creciente de esta población y la necesidad cada vez más sentida de formar un fondo común para el socorro mutuo entre los españoles en ella establecidos, “era llegado el momento” de pensar seriamente sobre un asunto de tan capital importancia. E increpó quizás para despertar orgullo: “Otras colonias extranjeras, con menos elementos tal vez que la nuestra, han realizado ya lo que a nosotros nos preocupa”.

Y allí comenzó la discusión sobre qué hacer. Higinio Portela, quizás viendo que faltaban los más importantes representantes de la comunidad, explicó que dado que “muchos señores que habían de asistir a aquella reunión no habían podido hacerlo por exigencias perentorias de sus negocios, creía prudente hacer una segunda convocatoria por medio de verbales avisos, a fin de que con la opinión y consejo de los inasistentes pudiera mejor ilustrarse el asunto que se trataba”.

Un tal Luis Williman, quizás de ascendencia inglesa explicó que debía nombrarse un presidente y un secretario a fin de que presidiese el primero la segunda reunión a verificarse, y el segundo levantase el acta. Y firmaron Higinio Portela como presidente; Luis Williman como secretario; Tomás Murray, Víctor Mendizábal, Pascual Barbero, Luis Rodríguez y José Martín.

Y siguieron otras
Si alguien hubiera dicho en la segunda reunión del 28 de diciembre que se iban a sentar las bases de una asociación que iba crecer y permanecer en esta ciudad por más de tres siglos, hubiera parecido una broma por el Día de los Santos Inocentes. Pero esos hombres no estaban para bromas: esa primera Asamblea fue muy numerosa y eligió a José Eduardo Cisneros como presidente de la Comisión Directiva; a Higinio Portela como vicepresidente; a Luis Williman com secretario; y a Víctor Mendizábal como tesorero.

Y en el mismo acto se resolvió continuar las futuras sesiones en el mismo local hasta que se dispusiera de un destino propio y se propuso hacer una pequeña colecta con la que se reunió un capital inicial de 25,50 pesos oro. Si tenemos en cuenta que el alquiler del local que se alquila en calle 5 esquina 63 en los primeros días de enero de 1885 es de 14 pesos, se verá lo exiguo de esa colecta. Sin embargo, el trabajo de esa primera Comisión Directiva da sus frutos porque los asociados llegan a 203. Para marzo, a sólo cuatro meses de la primera intención, se hace la primera Asamblea General en la que se aprueba el primer Reglamento, y se nombra la primera comisión definitiva: José E. Cisneros, como presidente; Guillermo Salom, como vicepresidente; Manuel López, como tesorero; y, Señen de la Riega, como secretario. El reglamento, que es aprobado por unanimidad y aclamación, en su Título Primero, contiene primero su denominación: “Sociedad Española de Socorros Mutuos” (art. 1) y por objeto: Crear un fondo común destinado a socorrer a los socios en ella inscriptos, en los casos de enfermedad o sus consecuencias. Y a todo bien común que no se oponga a su base fundamental: el Socorro Mutuo (art. 2).

Cuando se inicia el trámite para la personería jurídica, se consigna “que la sociedad posee en bienes muebles un capital que excede de 1.700 pesos moneda nacional, consistente en 1.000 pesos depositados en Banco de la Provincia según libreta, en 400 pesos en poder del Tesorero y en la Secretaría de la sociedad para atender a eventualidades del momento y el resto en muebles y útiles”.

La Asamblea del 5 de agosto de 1886 autoriza la compra de 3 lotes en calle 7 esquina actual Plaza España, por la suma de pesos 334 moneda nacional y para la edificación se solicita un préstamo al Banco de la Provincia por valor de 3.000 pesos. El ritmo de las obras es importante ya que el 5 de junio del año siguiente se concreta su inauguración a la que asiste eI Ministro español de la República, Juan Durand y Cuerbo. Con la inspección efectuada por la Oficina de Tierras se puede entrever en qué consistía el local: una casa de material de 2 grandes habitaciones, en una de las cuales estaba la secretaría de la sociedad y en la otra se hallaba la escuela, un requisito exigido por el préstamo. Estos hechos, son de indudable estímulo para el aumento societario: a fines de 1887 se cuenta ya con 1.121 socios, por supuesto todos varones. En 1890 la asociación se permite por su estado económico, la compra de la casa de calle 6 número 728/732 entre las calles 46 y 47, en la suma de pesos 7.750. Todo ello sin vender los lotes de 7 entre 65 y 66. La secretaría pasa al nuevo domicilio y será mantenida hasta 1925.

La unión hace la fuerza
Un nuevo Reglamento que, en general no se diferencia con el primitivo sólo en que se pone de manifiesto la preocupación por el tema del panteón, dicta la sociedad en 1893. Este tema tiene ya un viejo antecedente en una Asamblea ordinaria de 1886, en la que se discute la posibilidad de solicitar un terreno en el nuevo cementerio de la ciudad, para erigir su panteón social.

Siendo presidente Basilio Rodrigo, se admite el ingreso a la sociedad de las familias de españoles, concediéndoles el carácter y los beneficios de socios para las mujeres y niños, hasta ese año de 1893 excluidos.

A fines de 1899 se concreta la obtención de un predio en el Cementerio con destino al futuro Panteón societario. La ceremonia de la colocación de la piedra fundamental realizada el 24 de diciembre de 1899, cuenta con la presencia del gobernador de la provincia, don Bernardo de Irigoyen y personalidades de la colonia española. La Asamblea General Extraordinaria del 15 de diciembre de 1901, resuelve dar a la institución un nuevo Reglamento, por lo cual modifica la denominación de Sociedad por Asociación Española de Socorros Mutuos.

Hacia 1912 existían en la ciudad tres entidades mutualistas españolas: la Asociación Española de Socorros Mutuos, la Fraternidad Española y la Sociedad de Socorros Mutuos Unión Española. Reunidas las tres Comisiones Directivas, dieron a conocer un manifiesto público por el cual invitaron a terminar con las divisiones y dar lugar los que luego se llamó y se siguen llamando Asociación Española de Socorros Mutuos y Beneficencia. Los hombres de esa fusión son: Ramón A. Durán, Manuel Trigo, Roberto Cárcamo, Manuel E. Ramos, Félix Esandi, Alonso Ruiz, Francisco García, Manuel González Amor y Saturnino Rabanaque.

En la década del 20, la asociación inaugura un ciclo de ventas de sus propiedades urbanas, con el gran objetivo de comprar una casa "que sea no sólo digna de nuestra sociedad sino que además pueda ser la verdadera Casa de España". En 1923 se venden los primitivos lotes de 7 y Plaza España. Y para el 6 de enero de 1924 se efectúa la venta además de la finca de calle 6 entre 46 y 47. Se compra la finca de la calle 6 esquina 54, esquina en la cual ya venía en una de sus partes, funcionando el Club Español.

El día de la Raza de 1925, va a encontrar a los españoles radicados en La Plata, llenos de alegría y orgullosos de los logros de su entidad mutual, pues no sólo ayuda al desvalido en la enfermedad o muerte, sino que estrecha y materializa los vínculos de nacionalidad dentro de la colonia al facilitar su "Casa de España". Con esta obra se refleja un fraternal sentimiento de colaboración pues mientras la Asociación Española de Socorros Mutuos, cede una parte de sus instalaciones para que se constituya una Casa de España, el Club Español se hace cargo de los arreglos internos y la Federación de Entidades Españolas, por otro lado, construye el majestuoso y bellísimo frente que hoy sigue maravillando a los platenses.Por estos tiempos la institución, cuenta ya con 2.234 socios, y llega a elevarse en 1930 a 2.835 con un capital social de $ 116.388,71.

A mediados de la decada del 30, la institución pasa nuevamente por una situación conflictiva ya que por divergencias de orden personal, se retira una importante cantida de socios que constituyen una nueva sociedad cuya denominación manifiesta a las claras su objeto: Sociedad Hospital Español y Beneficencia. Sin embargo a pesar de la compra de un terreno en la zona de 7 entre 62 y 63, la entidad no prospera en su objetivo y paulatinamente pierde gravitación, reintegrándose muchos de los socios retirados a la vieja entidad madre. Traen consigo el anhelo: erigir un hospital.

Mientras la Madre Patria se desangra, sus hijos progresan al otro lado del Atlántico
El 27 de mayo de 1935, bajo la presidencia de Narciso Viscay, queda inaugurado en la esquina de 12 y 50, propiedad del Dr. Ángel Alsina que encarna además todo un prestigio profesional, el Sanatorio Español. Como el cuerpo médico que inicia sus funciones está integrado por profesionales de importante trayectoria, se logra la adhesión de la masa societaria que inmediatamente organiza y hace efectivo su apoyo a través de colectas y donaciones. Entre 1934 y 1942, los socios aumentan en un 375% y capital social asciende un 357%.

Hay otro elemento demostrativo de la agilidad institucional que vive la entidad al promoverze la reforma del Reglamento facilitando el ingreso al socio argentino, sin exigencia de consanguinidad de ningún tipo con el tronco español. Esta medida pone a las claras la lucidez de los dirigentes al adaptar el funcionamiento institucional al nuevo dinamismo social que vive el país. El espíritu inquieto y afán de progreso, está claramente manifestado, al no contentarse la entidad con lo logrado sino que siempre se propone nuevas metas. Se quiere servir mejor a la comunidad y a la masa societaria, por eso se incuba en esta época el viejo sueño de poseer su propio hospital .

Es en 1939 cuando la Sociedad emprende su proyecto de lograr a través de una donación fiscal, un terreno para establecer el futuro hospital. Luego de algunas averiguaciones, comprobaron que la única manzana existente, aunque no completa, era la comprendida entre las calles 9, 10, 35 y 36. La gestión ante las autoridades culmina con éxito y el 2 de octubre de 1939 es promulgada la nueva ley. Para viabilizar el proyecto edilicio, se resolvió visitar diversos hospitales a fin de recoger sobre el terreno, distintas experiencias.

En la Asamblea Extraordinaria del 18 de febrero de 1940, se trata el proyecto de edificación del Hospital Español, así como su aspecto financiero. Meses más tarde, más precisamente el día de la Raza, la colectividad española celebra con particular brillo un momento trascendental: se coloca la piedra fundamental de su futuro Hospital Español, siendo en ese entonces presidente José de Diego.

En 1941 se inician las tareas de excavación y cimentación de la obra al tiempo que se recibían gran cantidad de donaciones y tomadores del empréstito interno para su financiación. La febril actividad emprendida, permite que para el día 12 de marzo de 1943 se produzca la inauguración con la presencia del gobernador de la Provincia, Dr. Rodolfo Moreno; el intendente Ing. Numa Tapia; el director general de Higiene, Dr. Gnecco, y el cónsul de España en La Plata, Rafael de Zaragoza, entre otros.

El tiempo de los vaivenes: solidaridad de la comunidad platense
Con el nuevo edificio funcionando, en julio de 1947 se organiza la Agremiación Médica y para el próximo año, se modifica la dirección técnica. El legendario Dr. Alsina deja su cargo al Dr. Francisco Alustiza, acompañado por el Dr. Felipe Cieza Rodríguez, como subdirector.

La década del ’50 encuentra al Hospital en serios problemas financieros ya que -entre otros acontecimientos- el gobierno provincial implementa oficial el Instituto Obra Médico Asistencial (IOMA) lo que produce, al tratarse de una afiliación obligatoria a todos los agentes del Estado provincial, una considerable merma del caudal societario. Las medidas tomadas -amplia amnistía para socios morosos y declarados cesantes, rifas, colectas de fondos, entre otras- son un paliativo que sostienen la institución pero que no resuelven la crisis. Sin embargo, el dato de poder permanecer no es menor. La perseverancia de la Comisión Directiva y los socios hizo posible que se pudiera afrontar el temporal. Para 1959, la Asociación ingresa a la Federación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de la Provincia de Buenos Aires (Fecliba); se incorpora al Hospital como prestador de IOMA, lo que produce un incremento de las internaciones y de la actividad de los consultorios externos; y además, se contrata el servicio religioso de la Hermanas Carmelitas, no sólo por su piadosa labor, sino como colaboración en la administración, control de personal, entre otras tareas, que permanecerán hasta 1979.

Pero el 7 de agosto de 1963 un incendio se origina en la sala de máquinas, inutiliza buena parte de los servicios, se evacuán los enfermos y el Hospital debe cerrar. Cuando todo parecía llegar a su fin, es la comunidad platense quien da una respuesta. El diario El Día propicia una campaña bajo el lema “El Hospital es de todos”; Estudiantes y Gimnasia juegan un amistoso para recaudar fondos; y se impulsa ua coelcta popular a través de una cooperadora por la que se recauda el dinero suficente para hacer las obras. El 6 de diciembre del mismo año y bajo la presidencia de José Benito Rodríguez, se reabre pública y oficialmente el Hospital. El 16 de enero de 1964 finaliza la misión de la Comisión Pro Recuperación Hospital Español, y hace el traspaso de los fondos excedentes a la Comisión Directiva. En 1965, luego de reorganizar el establecimiento hospitalario y de ordenar las finanzas de la institución, se encara la gran empresa de proyectar una ampliación integral, es decir, la construcción de dos alas, ya previstas en el proyecto original.

Un criterio realista sobre las posibilidades económicas, lleva a proponer la construcción de una sola ala, la que da a la calle 36. La reunión de fondos se realiza de diversas formas. Se produce el remate de 16 lotes sobre la calle 10 que genera la suma de 13 millones de pesos moneda nacional. Sumado a esto, auspiciada por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, se realiza una jornada hípica en el Hipódromo de La Plata a beneficio del Hospital que recauda otro millón y medio, y se gestiona ante el gobernador Anselmo Marini, un crédito de 25 millones de pesos a través del Banco Provincia.

Al poco tiempo de culminada esta sección, la Comisión Directiva, se propone como meta la construcción de la otra ala del proyecto original que da a la calle 35. Este cúmulo de esfuerzo y laborío en pro del progreso de la Institución tiene un reconocimiento expreso por parte del Gobierno Español, al concederle a la Asociación Española de Socorros Mutuos y Beneficencia de La Plata en 1969, la Medalla de Oro Colectiva al mérito en el trabajo.

La situación económica del país de neto corte inflacionario, hace que la terminación de las obras no pueda concretarse en la fecha establecida pero sin embargo, hay algunos avances, y el 6 de diciembre de ese año se inaugura el Salón de Actos. Finalmente el 20 de junio de 1975, se llega a la meta deseada, pues se celebra oficialmente la inauguración de la segunda etapa: eleva el establecimiento a una capacidad de 162 camas de internación y se incorporan los servicios de Terapia Intensiva General, Cardiología y Cardiovascular con sus respectivas salas, altamente especializadas, 7 nuevos quirófanos, dos salas de partos y una de prepartos, terapia intensiva para el recién nacido, servicio de hemoterapia y banco de sangre, laboratorio de análisis clínicos y nuevas salas de primeros auxilios además de un quirófano para urgencias.

No es un punto de llegada como todo pensarían. Máximo Ibáñez asume en reemplazo de José Benito Rodríguez y encara la impostergable tarea de Remodelación del Panteón Social, obra que culmina en 1983.

El Centenario dio un nuevo impulso
La Asociación Española de Socorros Mutuos y Beneficencia llega en 1984 a su centenario convertida en una entidad que se caracteriza por la práctica de los principios mutualistas para con sus 5.760 asociados y cuenta con un plantel de profesionales superior a los 150 médicos, bajo la dirección técnica del Dr. Carlos Mendez Anell. La Comisión Directiva, presidida por Máximo Ibáñez, llevó adelante -entre otras actividades- un ciclo de charlas y conferencias que contó con tres dignos representantes de la cultura hispana: el Agregado Cultural de la Embajada de España en la Argentina, Lic. Rafael Godet Echeverría; el Prof. Manuel Sánchez Márquez y el director de Turismo de España en la Argentina, Lic. Baños Rodríguez.

En 1988, el Consejo Directivo bajo la presidencia del Ing. Juan José Umaram Iza conjuntamente con la Dirección Médica en manos del Dr. Pablo Cafeé distribuyen y adecuan el funcionamiento de las distintas áreas sanitarias. Para 1991, la Asocaición se inscribe en la categoría más alta: Establecimiento de alta complejidad ubicados en localidades estratégicas por su densidad poblacional y/o vías de comunicación.

También el Consejo Directivo con un proyecto de ampliación de sus actividades en beneficio de los socios y como legalmente está autorizado por el Estatuto a realizar actividades con fines mutualistas, deportistas, recreativas y la creación de un hogar de ancianos adquiere el Prado Español de Villa Elisa que tiene una extensión de 8 hectáreas. Desde 1994 se celebra allí la tradicional Romería con concurso de Paellas. Este mismo año es de reconocimento: en octubre, Emiliano Isla Verde, presidente del Consejo Directivo es declarado Ciudadano Ilustre y, en diciembre, la Fundación Florencio Pérez, resolvió premiar al Hospital Español y al Hospital Italiano en mérito a la labor desarrollada en bien de la comunidad platense.

Los últimos años también han sido de reconocimientos. En 2008, se dieron todos los pasos para la acreditación de calidad de atención que es otorgada por la Comisión Interinstitucional para el Desarrollo en Calidad de la Atención Médica (CIDCAM), conformada por diversas instituciones de la salud. A través de un trabajo valorativo interno se desarrolló un Plan Estratégico para la Calidad, por el que se busca crear un marco que contempla ítems como eficacia y eficiencia de cada servicio, calidad administrativa y de gestión, y búsqueda de mayor satisfacción y seguridad del paciente. Y por último, el cumplimiento de cinco requisitos permitió que el Hospital recibiera el reconocimiento de Efector Comunitario Calificado otorgado por el Ministerio de Salud bonaerense y el Instituto Obra Médico Asistencial (IOMA).

Innovaciones tecnológicas

  • 1985. Se inaugura la Unidad Coronaria.
  • 1986. Ampliación y renovación de Terapia Intensiva. Instalación de nueva Central Telefónica.
  • 1988. Se inaugura el Servicio de Nefrodiálisis
  • 1990. Se inauguran el Servicio de Hemodinamia y se remodela y rehabilita el Servicio de Odontología.
  • 1991. Se incorpora un tomógrafo tridimensional y se comienza a sistematizar las áreas de Facturación, Tesorería-Socios, Farmacia, Contaduría-Depósito, Personal y Presidencia.
  • 1993. Se incorpora un ecotomógrafo con imagen digital y se formaliza un convenio para atender la Urgencia Médica Programada a Domicilio para socios.
  • 1994. Se inaugura Obstetricia, Maternidad y Sala de Nursery y se incorpora nuevo equipamiento de radiodiagnóstico.
  • 1995. Se inaugura Neonatología en el sector A del 2º Piso del Hospital con una Unidad de Terapia Intensiva Neonatal.
  • 1997. Inauguración de Hemodinamia y Hemoterapia y se comeinza a trabajar en el nuevo Servicio de Medicina Nuclear.
  • 1999. Se instala uno de los primeros grupos electrógenos de la ciudad para dar seguridad total a todos los pacientes y se inauguran nuevos consultorios ambulatorios, sala de espera y escaleras de incendio.
  • 2001. Se incorporan cuatro habitaciones de atención diferenciada, ubicadas en un sector de acceso privado. Habitaciones en suite, baño privado y sala de estar, completamente equipadas con todo el confort. Nuevos equipamientos en Diagnóstico por Imágenes.
  • 2002. Reestructuración del subsuelo.
  • 2003. Ampliación de Terapia Intensiva.
  • 2004. Cuatro profesionales forman el Centro Oftalmológico Integral (COI) y equipan y modernizan el servicio. Se crea en el Hospital, el Instituto Argentino de la Aorta.
  • 2006. Se remodela el Tercer Piso.
  • 2007. Se reinaugura la Unidad Coronaria, se agrega un respirador de última generación en Neonatología, se incorpora una angiógrafo digital en Hemodinamia, y se remodelan las habitaciones de Maternidad.


Eventos científicos

  • 1996. Primera Jornada Internacional de Cirugía Cardiovascular.
  • 1998. Se iniciaron las actividades en el campo de trasplante de órganos con un Programa de Trasplante Renal. Dentro del IIº Congreso Internacional Cardiovascular Periférico, el equipo de cirujanos del Hospital integrado por los Dres. Lanari, Cuchetti, Cerezo y Cuacci desarrolló un tratamiento de un aneurisma de aorta a un paciente trasplantado de un riñón, sin invadir su cuerpo.
  • 1999. Se realiza una telecirugía que es observada por 400 congresistas en Tucumán. No sólo el hecho de transmitir vía satélite la intervención fue inédito en nuestra ciudad, sino que la forma de realizar este evento fue motivo de atención.
  • 2000. Se realizó en vivo desde la Sala de Hemodinamia del Hospital Español, un tratamiento Endovascular de Aneurisma de Aorta, el cual fue transmitido por circuito cerrado de televisión, al Salón de Actos de la misma Institución, donde fue presenciado por aproximadamente 70 profesionales médicos de todo el país. El Dr. Myles Douglas, proveniente de Estados Unidos expuso la experiencia mundial con el dispositivo, que fue utilizado por primera vez en la ciudad de La Plata, no existiendo precedentes en los países de Latinoamérica. Además, la Federación Argentina de Cardiología eligió a nuestro Servicio para desarrollar un Taller de Hemodinamia.
  • Comienzan los Workshops de entrenamiento endovascular de aneurisma de aorta que continúan hasta la actualidad.
  • 2007. El Servicio de Otorrinolaringología realizó un implante cloclear a una niña de tres años con antecedentes familiares de sordera, y un equipo interdisciplinario empezó a operar en el Hospital Español a pacientes obesos.


Fuente: Prof. Claudia Laureana Durán. Historia de la Asociación Española de Socorros Mutuos y Beneficencia