Nefrología y Diálisis

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Primer piso. (0221) 427-0191, interno 1218.
Teléfono directo (0221) 483-8350.

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Servicios
Tratamiento integral de la insuficiencia renal crónica

Hemodiálisis de lunes a sábados de 7 a 22

Diálisis peritoneal ambulatoria

Trasplante renal

Nefrología clínica

Litiasis renal. Diagnóstico, tratamiento y prevención.

Enfermedades renales. Diagnóstico y tratamiento.

Hipertensión arterial. Diagnóstico, tratamiento y prevención.

Hipertensión y embarazo. Diagnóstico, tratamiento y prevención.

Infecciones del tracto urinario. Diagnóstico y tratamiento.

Nefrología diabética y trastornos metabólicos

(gota, dislipemia, hiperuricemia, ácido úrico)

Traslado de pacientes para tratamiento de hemodiálisis

Atención a particulares y coberturas

Tecnología y estándares de seguridad



Profesionales
Dra. Miriam del Amo (MP 15649) Martes de 14.30 a 17. Miércoles de 13.20 a 16.30

Atención con turnos solicitados al (0221) 483-8350

Dr. Ibar Miguel Flores Miércoles de 15.30 a 17 y jueves de 10.30 a 12 y de 15.30 a 17.

Atención por orden de llegada

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El trabajo interdisciplinario con el staff profesional de jerarquía con que cuenta la institución permiten los excelentes resultados obtenidos. El equipo profesional está constituido en su totalidad por especialistas en nefrología de reconocida trayectoria y se completa con nutricionista, asistente social, psicólogo, cirujanos vasculares, cirujanos generales y urólogos de nutrida experiencia en la especialidad.


 

Tratamiento integral de la insuficiencia renal crónica

Hemodiálisis de lunes a sábados de 7 a 22

La hemodiálisis es el procedimiento más utilizado en la actualidad y de más rápido acceso en los casos de urgencia. Para poder realizarla es necesario extraer sangre del cuerpo del paciente y hacerla circular por medio de un tubo estéril hacia el filtro de diálisis que es un componente de la máquina o riñón artificial. Este filtro está dividido en dos espacios por medio de una membrana semipermeable: por un lado pasa la sangre y por el otro el líquido de diálisis (dializado). Esta membrana es muy delgada y contiene poros que permiten el paso de las sustancias de desecho o tóxicas y del agua desde la sangre hacia el líquido de diálisis no permitiendo el paso de glóbulos rojos, blancos, proteínas de tamaño grande, hormonas, etc.

Para entender mejor por qué algunas sustancias atraviesan la membrana y otras no, es útil representarse un saquito de té en una taza con agua. Al introducir el saquito comenzamos a observar que el agua comienza a teñirse por las sustancias del té que pueden pasar a través de la bolsa pero, la hoja de té permanece dentro del saco debido a que su tamaño le impide atravesarla.

Este proceso se denomina difusión (dos líquidos en contacto, de diferente concentración, tienden a igualarse). En la diálisis la sangre está cargada de sustancias tóxicas y el líquido de diálisis no las contiene, por lo tanto, esta diferencia de concentración de un lado al otro es lo que determina el pasaje de sustancias desde la sangre al dializado.

Todo este proceso es dinámico ya que la sangre circula constantemente por el filtro: sale sangre limpia que retorna al paciente y entra sangre con toxinas, al igual que, sale dializado con toxinas y entra dializado sin ellas, existiendo siempre la diferencia de concentración necesaria para poder "limpiar las toxinas" en forma continua. Por otra parte, también se necesita extraer el agua que se ha acumulado en el cuerpo ya que esta sobrecarga de líquido provoca presión alta y un aumento en el trabajo del corazón con el riesgo que esto implica. La manera de realizarlo es generar mecánicamente un aumento en la presión del compartimiento de la sangre dentro del filtro que empuja al líquido contra la membrana forzándolo a atravesarla hacia el compartimiento del dializado por donde es eliminado. Este proceso se denomina ósmosis o ultra filtración. Ahora bien, para que el tratamiento sea eficaz debe cumplir determinados requisitos: el tiempo de duración, la frecuencia con que se realiza y la cantidad de sangre que podemos hacer circular por el riñón artificial. El tiempo de duración de cada sesión de hemodiálisis es 4 horas y la frecuencia es de tres sesiones por semana. Estos parámetros pueden variar de acuerdo al criterio médico pero, son los indicados generalmente.


 

Traslado de pacientes para tratamiento de hemodiálisis
Los pacientes pueden ser traslados desde su domicilio en cualquier punto de la provincia de Buenos Aires hasta el Hospital en cómodas unidades, bien equipadas y con personal responsable, con la única restricción de los tiempos de traslado que pueden estar contraindicados por cuestiones médicas. Aquellos pacientes o familiares que deseen utilizar este servicio cubierto por las obras sociales, pueden solicitarlo personalmente en la oficina administrativa de Nefrología y Diálisis.

Diálisis peritonial ambulatoria

Es otra modalidad de diálisis que consiste en utilizar la membrana natural que recubre por dentro la cavidad abdominal, los intestinos y otros órganos. Esta membrana peritoneal o peritoneo está surcada por miles de pequeños vasos sanguíneos que aportan la sangre que necesitamos "limpiar de toxinas" y cumple la función de membrana semipermeable (como el filtro de hemodiálisis).

Para poder realizar la diálisis es necesario entonces introducir en la cavidad abdominal dializado fresco que toma contacto con el peritoneo, entonces, se produce la diferencia de concentración necesaria para que las toxinas de la sangre que circula por la membrana peritoneal pasen al dializado (difusión), el cual es evacuado luego de algunas horas (4 a 6) hacia el exterior por medio de un tubo flexible denominado catéter peritoneal. Este proceso se repite 3 o 4 veces al día, es realizado por usted mismo y es absolutamente necesario un entrenamiento previo riguroso.

El catéter peritoneal es colocado mediante una operación sencilla y permanece insertado en forma permanente.

Trasplante renal

Es otra opción para el tratamiento de la insuficiencia renal crónica. Consiste en implantar en su cuerpo un riñón humano sano de otra persona la cual puede ser un familiar directo (donante vivo relacionado) o de una persona recién fallecida (donante cadavérico) y además en ocasiones la ley de trasplantes contempla la donación de personas allegadas directas caso esposa/o como ejemplo (donante vivo no relacionado). Para poder realizar un trasplante deben cumplirse determinados requisitos tanto del enfermo como del donante a saber:

  • Debe estar contemplado por la ley, lo que significa que no cualquier persona puede donar sus órganos en los casos de donante vivo no relacionado, por ejemplo: un amigo.
  • Es absolutamente necesario que haya compatibilidad con la sangre y los tejidos del donante para un trasplante exitoso, para ello, deben realizarse pruebas de compatibilidad previas al implante ya que una buena compatibilidad de tejidos favorece que el sistema inmune no reaccione contra el injerto (rechazo).
  • En la situación de donante vivo relacionado, el dador debe ser profundamente evaluado en su estado de salud ya que es condición no presentar enfermedades.
  • El receptor del injerto también debe cumplir con estudios que evalúan su condición física previa al trasplante a fin de determinar si es posible o no realizarlo, así como detectar situaciones patológicas que deban ser corregidas para evitar complicaciones luego de realizado el implante.

En cuanto a los aspectos técnicos del procedimiento quirúrgico, el implante del riñón sano se realiza en la zona abdominal cercana a la raíz del miembro inferior conectándose las venas y arterias del órgano con las del paciente para la adecuada llegada de la sangre además de unir el uréter con la vejiga para la correcta eliminación de la orina filtrada. En general la operación tiene una duración de 2 a 4 hs. Debe tenerse en cuenta que los donantes vivos deberán permanecer internados luego de la cirugía aproximadamente una semana y el enfermo trasplantado si no surgen complicaciones aproximadamente dos semanas.

Ahora bien, ¿que puede ocurrir luego de realizado el trasplante? En este punto y dado lo extenso de las respuestas podemos resumir las siguientes eventualidades para ser consultadas con su médico de cabecera:

1 Rechazo del injerto: sabemos que el cuerpo humano mediante el sistema inmune reconoce los cuerpos extraños en nuestro organismo y trata de eliminarlos. Es por ello que si bien se busca la mayor compatibilidad con el órgano a implantar esta no es absoluta, siendo entonces necesario disminuir la respuesta normal a rechazar los cuerpos extraños mediante drogas inmunosupresoras favoreciendo de este modo la prevención del rechazo. Ud. será instruido sobre los síntomas para la detección precoz de un rechazo agudo.

2 Menor resistencia a las infecciones: dado que debemos administrar drogas inmunosupresoras para disminuir la posibilidad de un rechazo, también estamos disminuyendo la respuesta normal a otros cuerpos extraños como bacterias, virus, etc. Por lo que se debe estar muy atento a los síntomas de infección que su médico le informará oportunamente.

3 Complicaciones de la cirugía: toda intervención quirúrgica conlleva un riesgo, por lo tanto es oportuno que aclare con su equipo de trasplante las distintas situaciones que pueden presentarse.

Finalmente debe saber que el trasplante renal no es una cura, que deberá ser consciente que puede no durar toda la vida ya que su organismo puede rechazar el órgano a pesar de la medicación, deberá para un mejor éxito estar en permanente contacto con el equipo de trasplante, cumplir con las indicaciones del mismo ya que tomará medicación y necesitará de controles periódicos del funcionamiento del injerto por el resto de su vida.

Si se cumplen todos los pasos necesarios, la posibilidad de éxito es muy elevada permitiéndole a Ud. sentirse mejor, sin diálisis, con posibilidad de inserción casi total a sus actividades, una dieta menos restringida.


 

Nefrología clínica

Diagnóstico, tratamiento y prevención de la litiasis renal

La litiasis o cálculo renal es una formación sólida producida a partir del depósito de sustancias que están en la orina. El 5 por ciento de los pacientes en los países occidentales padecen esta enfermedad que tiene una recurrencia de hasta del 80 por ciento a los 10 años del primer episodio. Por este motivo es muy importante el estudio de los factores metabólicos predisponentes para su formación y poder evitar o enlentecer la recidiva.

La nefrolitiasis por sales de calcio representa el 70 por ciento de todo slos tipos y más frecuente en varones. La edad de inicio de la formación está en general entre los 20 y 39 años pero no siempre el defecto metabólico está ligado a exceso de calcio en la orina. Otras causas son por ácido úrico, estruvita, entre otras.

Los cálculos pueden ser tan pequeños como un grano de arena o tan grandes como una pelota de golf. A veces los preparados vitamínicos o suplementos nutricionales favorecen su aparición. Si los cálculos no se mueven no producen dolor; este aparece como cólico cuando el cálculo comienza desplazarse. Por lo tanto puede ser una enfermedad muchas veces asintomática.

Diagnóstico y tratamiento de enfermedades renales

Las enfermedades que afectan a los elementos filtrantes del riñón (glomérulos y túbulos) se presentan con mucha frecuencia y pueden conducir a la insuficiencia renal si no son tratados en forma precoz. Las formas más frecuentes son las secundarias a hipertensión arterial o diabetes. Cuando no se conoce otra afectación se las denomina primarias o idiopáticas y de acuerdo al segmento afectado, glomerulopatías o nefritis túbulointestinales. Pueden dar pocos síntomas locales y se manifiestan por hematuria (sangre en la orina), proteniuria (proteínas en la orina); aumento de la presión arterial, edemas o alteraciones en la química sanguínea. En muchas oportunidades es necesario realizar una biopsia renal para su correcto diagnóstico.

Diagnóstico y tratamiento de la hipertensión arterial

La hipertensión arterial es una hallazgo frecuente en los pacientes con afectación renal, pero también la presión arterial elevada, deteriora los riñones. Por ese motivo es muy importante su estudio y diferenciación de las formas primarias y secundarias. En esta última (10% de los casos), una vez corregida la causa, se cura la hipertensión arterial, a diferencia de la forma primaria (o idiopática, 90% de los casos) en que se la trata sin lograr su curación.

La hipertensión arterial se caracteriza por presentar una presión máxima o sistólica superior a 139 mmHg o una presión mínima o diastólica mayor a 89 mmHG.

La hipertensión arterial se asocia a tasas de morbilidad y mortalidad elevadas pero que se normalizan con el tratamiento adecuado lo que demuestra la importancia de su diagnóstico y control.

Hipertensión arterial y embarazo

La hipertensión arterial durante el embarazo es una de las complicaciones más frecuentes ya que se presenta entre el 7 y el 10 por ciento de las mujeres gestantes. Incluye una gran diversidad de procesos que tienen en común la presencia de valores elevados de tensión arterial. Es causa de complicaciones para la mamá y el bebé ya que puede producir retraso de crecimiento intrauterino, parto prematuro, muerte intrauterina o cuadros convulsivos y edemas en la mamá. El gran porcentaje de estos síntomas desaparecen con el parto y el puerperio. Pero si así no fuese, es necesario el seguimiento nefrológico para evaluar otras enfermedades renales.



Atención a particulares y coberturas

Asistencia completa y de alta calidad y con la cobertura de las más importantes obras sociales y coberturas de medicina prepaga. Aquellas personas que no tienen ninguna cobertura médica también serán atendidas en forma gratuita, a través de los planes de asistencia del Ministerio de Salud de la Provincia.


 

Tecnología y estándares de seguridad

  • Los equipos Nipro Surdial y Fresenius 4008 B, como así también un equipo portátil para áreas críticas de Terapia Intensiva y Unidad Coronaria, aseguran un tratamiento confiable y que mantiene los niveles de calidad deseados a partir de un estricto control en forma permanente, siguiendo las indicaciones de seguridad y mantenimiento que los mismos fabricantes recomiendan para garantizar un funcionamiento eficiente.
  • La esterilización de circuitos para la distribución de agua de osmosis es un tema de vital importancia en los tratamientos de diálisis y para eso se cuenta con un sistema de esterilización por ozono. Pero para garantizar que todos los procesos de purificación y esterilización sean efectivos y lleguen con seguridad al tratamiento de los pacientes, contamos con cañerías de acero inoxidable, con una rugosidad interna de 0.2 micrones que evitan la existencia de componentes no deseados como el biofilm. Los accesorios de interconexión de cañerías, las acometidas del tanque y las válvulas son de tipo sanitario.
  • Como el agua es un elemento esencial en los tratamientos de diálisis debe estar controlado en forma permanente para asegurar su calidad y pureza. Actualmente, la calidad microbiología y físico química del agua para hemodiálisis ha adquirido una importancia sustancial en el tratamiento dialítico a tal punto de inferir en la morbi-mortalidad de pacientes en hemodiálisis crónica. Para esto, adoptamos el proceso de purificación más eficiente y utilizado, que es la osmosis inversa. De esta manera, el agua que se utiliza para los tratamientos mantiene sus valores de pureza inalterables y su calidad asegurada. También se efectúan controles bacteriológicos y físico químicos mensuales para garantizar un agua ultrapura y libre de microorganismos y sus endotoxinas.
  • Pero como la calidad de la atención no sólo está referida a tecnología y cuestiones de higiene y seguridad, también comprende la comodidad de las personas. Por ello, incorporamos una balanza especial que permite pesar a los pacientes en silla de ruedas, sin necesidad de incómodos movimientos que perturban y resultan molestos.
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