Todo el personal del Hospital colaboró en la colecta del proyecto "Mochila La Plata"

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Con el liderazgo de proyecto de Elizabeth Mejías, el Grupo de Evaluadores Internos (GEI) del Comité de Calidad coordinado por Mariel Ortiz, llevó adelante en el Hospital, la colecta y armado de las mochilas de útiles escolares del “Proyecto Mochila” que serán donadas a diferentes instituciones para que más
niños comiencen su año escolar con lo necesario. Carla Luna y Facundo Torres de Antueno, también integrantes del GEI, fueron los encargados de entregar los kits en uno de los centros de recepción habilitados para este fin; en este caso la veterinaria de calle 41 entre 17 y 18.

El Proyecto Mochila surgió en el año 2017 de la mano de un grupo de amigas que se movilizaron para conseguir útiles y armar mochilas para niños que no pudieran acceder a ella. La propuesta tuvo gran éxito desde un comienzo, y año a año se ha ido multiplicando de modo tal que el año pasado se entregaron 454 mochilas completas y 83 kits escolares. El plazo de recepción ha sido extendido y quien no haya hecho aún una donación, puede acercarse hasta este miércoles 27 de febrero. La idea consiste en juntar útiles escolares, mochilas y demás elementos necesarios para asistir a clases, los cuales pueden ser nuevos o usados en excelente estado. Si está la posibilidad, se pueden agregar marcadores, botellitas de agua, tazas de plástico, guardapolvos y hasta témperas.

La iniciativa que nació en 2017 este año logró expandirse gracias al empuje del grupo y a la solidaridad de todos los vecinos que se sumaron con su colaboración, multiplicada este año gracias a las redes. Para quienes aún no sepan de qué se trata esta iniciativa, la consigna del grupo es invitar a todos a preparar una mochila para que un niño cuya familia esté en situación de necesidad, pueda empezar las clases como cualquiera de nuestros hijos. La participación puede ser individual o colectiva sumándose amigos, compañeros de trabajo o familiares y de esta manera compartir el esfuerzo económico y una linda experiencia. El niño/a recibirá la mochi de mano de sus padres, como cualquiera de nuestros hijos... Para eso es fundamental correrse del propio lugar para ponerse en el lugar del otro, a partir de ahí es que podemos vernos con una mirada de respeto y amor. La invitación es ver en cada pibe a un hijo nuestro y que, con ojos de padre, reservemos los mejores útiles para quienes más necesitan.

“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”.
E. Galeano